viernes, 8 de abril de 2016

CONOCIENDO A LA FAMILIA

Este año (2016) parece haber sido creado para los reconocimientos, lo digo por todas las cosas nuevas que están apareciendo en mi interior y exterior, además, de todas las personas que he estado conociendo en este mes pasado de marzo. No sé hasta qué punto pero La Trampa con su influjo como pueblo hermoso parece aglutinar muchos recuerdos, sensaciones, vivencias dignas y demás sentimientos que me propongo exaltar en este blog sobre valores y principios legados por nuestros queridos ancestros cercanos, me refiero, por supuesto a todos aquellos seres que, como los abuelos maternos, Rosalino y Ramona, iniciaron este largo viaje donde estamos metidos más de 200 personas en lo interno y más de 1.000 en las cercanías.



Esta foto con algunos niños y un amigo anciano (como yo) en la vía hacia La Trampa. Observa la mirada inocente y amable de los niños y el anciano (me refiero al más anciano de los dos de la foto). Ahora preguntémonos; ¿son o no familia nuestra? 
Mi madre, Petra María Rodríguez de Zambrano, con toda seguridad en algún momento de su vida juvenil o moza (como ella decía) tuvo que mirar a este, hoy, honorable anciano. Entonces, aunque en la distancia, los ojos de mi madre vuelven a cruzarse con los míos mediante una imagen preciosa de un hermoso anciano de su pueblo. La foto fue tomada en marzo de 2016.

VOLVAMOS NUESTRAS MIRADAS HACIA LA TRAMPA
Cualquier persona que lea este artículo podrá volver su mirada hacia su "Trampa"; hacia el sitio de donde surgieron y se desarrollaron sus padres, o sus más lejanos ascendientes de los que tenga algún recuerdo. Y ¿por qué hacerlo?, se podrán preguntar algunos, y ¿por qué no hacerlo?, podrían inquirir otros, sin embargo, entre ambos cuestionamientos existe un denominador común que no podemos solapar: las personas que pusieron sus genes para que estuviéramos en este mundo, y los lugares donde crecieron, forman parte de nuestro pasado, y por tanto, de nuestro presente.
Somos resultado, además de los designios de Dios, de muchos elementos que se cruzaron antes de que viniéramos al mundo, somos, en pocas palabras: el producto de lo que una vez tuvo vida, el reflejo exacto de muchos pensares, lugares, decires y sentimientos.
Resurge por tanto la misma interrogante: ¿vale la pena indagar en nuestro pasado para saber un poco más de nuestros ancestros y sus lugares de juego, desarrollo, pensamiento y querencias? Por supuesto que la respuesta forma parte de un proceso individualísimo en el que un extraño no debe inmiscuirse, pero ¿quién es el extraño en un entorno donde todos venimos del mismo tronco? Resuena, entonces, con mayor fuerza el tímido pedimento de que volvamos nuestras miradas hacia La Trampa, o hacia el lugar de donde provenimos. 
Ahora bien, entiendo que la hechura de tal acción, su proceso, y todo lo que tenemos que revivir y abandonar para centrarnos en un sentimiento familiar no es cosa sencilla que podamos hacer de la noche a la mañana (ja, seguro, te lo digo por experiencia propia), pero tendrás una grandiosa e invalorable experiencia: sentirás que estarás haciendo algo bueno, digno y reconfortante, y eso, en verdad, es algo como el oxígeno, pues te llenará de vitalidad y tu sonrisa de agradecimiento al Soberano que hizo todo (incluso tus deseos de volver tu mirada hacia atrás) pervivirá en ti, ¿no te parece bastante?  Ahora, esto no significa que debes vivir hacia atrás para comprender lo de adelante, no, es todo lo contrario, lo cual queda mejor dicho en palabras de Soren Kierkegaard:
"La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante".


Me pareció excelente esta imagen movible,  la tomé de http://gifsanimados.de/ojos
Creo que refleja muy bien el contenido del anterior párrafo, especialmente en ese vuelo mental y práctico
que debemos hacer hacia el pasado para volar hacia el futuro que estamos forjando día tras día.


¿CUÁNTOS SOMOS?
Por momentos puede darnos la impresión de que estamos solos en el mundo y de que las pocas personas que se nos acercan lo hacen por interés. Ese tipo de pensamiento o creencia es algo totalmente falso, no tiene asidero alguno. Te explico: muchas situaciones en nuestra vida que han sido algo turbulentas pueden dar la impresión de imágenes totales y que fuera de ellas no hay nada (te botaron del trabajo, tu hijo es malcriado, tu hermana es criticona, tu compadre falleció hace 10 minutos y quieres ir a darle el pésame a su familia, pero vive muy lejos y no tienes dinero ni ánimo para estar pensando en difuntos...).
Esas situaciones, en verdad, son algo pequeñito, pequeñito, ante lo que significa la vida. Así, en lugar de ver el punto negro del asunto puedes decir: si me botaron del trabajo es porque viene otro mejor, a mi hijo debo comprenderlo más y mejor, mi hermana no es que sea criticona sino que no le he planteado otros puntos interesantes para conversar, murió el compadre pero logró hacer esto y aquello tan hermoso en su vida. 
Entonces, con la nueva visión debemos comprender que no estamos solos pues, para comenzar, estamos con Dios, cuya compañía es ya de por sí gigante. Además, las otras personas, empezando por los familiares, tienen sus propios problemas y solo esperan de ti un saludo, un abrazo, un buen deseo.
Esto es seguro, seguro, a lo que puedes hacer la prueba: disponte y llama a un familiar a quien no tienes costumbre alguna de llamar por telf, dile "cómo estás", si, entiendo que hacer eso no es sencillo cuando no estamos acostumbrados pues aquello que va entre la soberbia y el orgullo se quiere imponer, pero, tú eres muy grande para que un sentimiento tan pequeño y mediocre como la soberbia pueda esclavizarte.
Entonces, lucha, lucha con esas fuerzas negativas internas y... utiliza tu cel o el fijo y disca ese número que siempre has tenido de tu hermano, primo, amigo o vecino, y entona las palabras mágicas: "Hola, feliz día". Verás el maravilloso resultado, te darás cuenta de que no estás solo (a), y que solo ha sido un pequeño error de apreciación. además, y es muy en serio: nunca estarás solo (a), las fuerzas del Universo harán que consigas personas semejantes a ti, somos millones tan iguales a ti.


Quizás a quien llames hoy está dentro de este grupo: será tu hermano, tu primo, tu tío quien ha esperado por tu llamada y lo más seguro es que después de que lo llames  quedarán en volver a llamarse, bien sabes que esto funciona de tal manera. 

¿Qué herramientas tenemos para comenzar a no sentirnos solos? 

Muchas y están a tu alcance. Puedes comenzar por enviarme un pequeño correo a la dirección siguiente: lagranfamilianuestra@gmail.com 
Allí hablaremos de cualquier tema y quizás, si no perteneces a mi grupo familiar, te entusiasmes a entrar o a formar parte de él, en serio; observa bien lo que dice el correo: LA GRAN FAMILIA NUESTRA, jajaj, ¿qué te parece? ah, y no vayas a creer que cualquier apoyo que consigas en este grupo (porque seguro que lo conseguirás) es algo hermoso solo para ti, no, no es así, es un beneficio colectivo pues, en verdad, somos miles, casi millones, que teniendo la herramienta para darnos lo mejor, no lo hemos aprendido a hacer todavía; y por si fuera poco yo, te confieso, me gustaría tener más amigo. Podría yo usar la expresión utilizada por facebook que todos conocemos: Carlos A. Zambrano R. quiere ser tu amigo.
Pero, vamos, no nos pongamos pesimistas y pensemos en que vas a escribir, o, por lo menos, sonreirás ante estas palabras "atropelladoras" mías.
Si este último caso es el que se produce, entonces ha valido la pena, el esfuerzo haber escrito todas estas palabras tan solo para ti, que eres parte de un todo grandioso, y que sin ti estaría incompleto. Te deseo feliz día en cualquier lugar del planeta donde te encuentres, pues hasta allá llegan las palabras que Dios ha puesto en mis dedos para que las leas, un abrazo. Ah, recuerda volver a La Trampa, al lugar de tus ancestros. Puedes iniciar ese volver con un "hola..."