miércoles, 8 de junio de 2016

AÍDA RODRÍGUEZ Y ALEXANDER PERNÍA

Desde que yo era muchacho, por allá, cuando tendría algunos dieciséis años, recuerdo que la Prima Aída tenía un novio que era atleta, ciclista, sí, mejor es la idea de ciclista, es la que viene a mi mente. Pues bien, cuarenta años después, como en las películas, la prima Aída sigue con el mismo Alexander, jajaja, muy bien.

Alexander, Aída y... por los lazitos creo que es su hija Andreína


De eso me enteré en este mes de abril cuando estuve por Mérida. ¿Qué les cuento?, o mejor, qué no les cuento. Empezaré por hablarles de un cuadro que la prima tiene en un pasillito, se trata de un retrato que le hicieron hace varios añitos, y por supuesto, donde ella está radiante, y les cuento que esa imagen... ¿se lo cuento?, epa, epa, no me apuren porque lo cuento, ay, ustedes no me conocen... 

La foto del pasillito y la de en cruz no las conseguí
en su lugar coloqué esta, una de las fotos que más
me agrada; cuando tía Edilia cumplió 80 años


Mejor lo dejamos y pasemos a otra foto que vi allá en la casa de este feliz matrimonio: nada más y nada menos que Alexander en cruz, en serio, colgado, sonriente, con su bigotico tipo Gómez, y, en serio, haciendo el cristo, por supuesto se trata de una figura o ejercicio de la gimnasia donde los fanáticos de esta actividad se desviven y desviven para lograr el cristo ese, la verdad es que es difícil.

De izquierda a derecha: Alexander, Carlos Alberto
el bueno y el otro Carlos Alberto (hijo de Alexander)


 Ah, se me olvidaba que mi intención era hablarles de lo bien que este matrimonio se comportó; insuperables, atentos a lo máximo y tranquilos. entonces, me gustaría que esta hermosa pareja recibiera este agradecimiento público por haberse comportado tan entusiasta y con ánimos honestos en todo momento. Bueno, no podía esperar menos de la hija, la luz, los ojitos de mi tío Alberto, el que se fue con la sonrisa amplia de tanto haber andado y de tanto haber vivido en armonía para hacer de su familia el gran tronco familiar que hoy es.

Tío Alberto queriendo quitarle el trabajo a
César Millán; el otro encantador de perros.
En la familia ha habido de todo, por eso es
que podemos exportar para el mundo


Una paz duradera, tío // veo que dejaste intacta // con tu familia derecha // que lo vi entre posturas //de convivencia exquisita // y del amor por su esposo // que me enseñó tu Aída // la niña de tus ojos puros // la única hembra que Dios te dio // entre todo tu linaje // ah, mi  tío, sé que me oyes // el tecleo de mis dedos // al pulsar tecla por tecla // tratando de agradecerles // a tu hija y a su esposo // el cariño que nos dieron // en este viaje pa´l pueblo // donde nació mi maíta // tu hermanita, la gran Petra // la que siempre a ti te quiso // la recuerdo con tu nombre // en sus labios de cien años // ella, quien me enseñara // a verte, tío, contento // ah, pero que ya veo // que tenía yo en la intención // escribir para tu Aída // con el Alexander, claro // para agradecerles tanto // de lo que me dieron mucho // pero se me fue la idea // y casi, tío, me enredo// pues me olvidé de dar gracias // y empecé a hablar contigo // con mi madre, mis motivos // disculpa ese desvío // muchas emociones juntas // a veces en nuestro fuero // nos impiden el camino // que trazamos para andar // y terminamos diciendo // algo muy distinto, tío // que casi nos da pena, en serio// pero qué podemos hacer // si no podemos atar // lo que muy adentro quema // ese dulce del pasado // ese amargo que traía // esos ojos que nos marcan // que  nos miran desde lejos, // como de la madre mía.


(Gracias, prima, gracias primo, por permitir que me acercara un poco más a ustedes, y por darme un poco del calor familiar que tengo por los lados de Mérida, la tierra donde nací; Dios los mira con bondad junto a su querida familia).

1950. 
Alexander y su nieta Sofía





Hermosas miradas, hermosas sonrisas,
hermosa familia












Nota: si no les cuadra las fotos con el contenido es porque no encontré las que tenía en mente; pero, como cuando las cosas suceden así, es porque estas
son las fotos que estaban destinadas a estar aquí



Carlos Alberto Zambrano Rodríguez, en una tarde algo nostálgica al recordar bonitos momentos que pasé al lado de la prima Aída y su esposo Alexander. Caracas, 8 de junio de 2016

3 comentarios:

  1. Hola, mi amor!Qué te que quedó la página, más hermoso aún tus comentarios de la familia, especialmente tus palabras dirigidas a tu tío Alberto. Ese viaje que hicimos de reencuentro con la familia fue una bendición. Continúa así, sabes que puedes contar conmigo.Te quiero para siempre. Dios te cuide y te bendiga.

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  2. Disculpa, mi amor, se me cortó la primera frase, quise decir ¡Qué linda te quedó esta página!jajaja. En esta tecnología cuando cometemos errores, pueees, publicamos y ya no podemos corregir...jajaja. De verdad, te quedó espectaculaaar!!

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  3. Palabras muy acertadas llenas de mucha emoción y nostalgia, me encanto describes de una manera la familia, que emociona a cualquiera…. Un Abrazo Carliño no pierdas esa habilidad de ver las cosas y describirlas ….Ha sido un gusto conocerte ..Ninosquiña …jajajajajaj

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