miércoles, 2 de marzo de 2016

CUMPLEAÑOS DE TÍA TOÑA

JOSEFA
 ANTONIA 

TÍA TOÑA


Tía Toña y Miguel Rafael.  El primo Rafael me dijo que esta foto es reciente
 (del mes de febrero). Entonces, está recién salida del horno para que sea
vista por toda la familia y por las demás personas que, por una y otra
razón no casual han llegado a este blog de La Trampa.



Esta hermosa cara femenina es nada más y nada menos que de nuestra Tía Toña. El caballero que la acompaña es su hijo (mi primo) Miguel Rafael. Cuando veo a tía no puedo evitar que la imagen de mi madre Petra María (hermana mayor de la tía Toña) venga a mi mente.
 
La presente reseña es para informarle a la familia que la tía Toña esté hoy (miércoles 2 de marzo de 2016) cumpliendo años: entonces: 

FELIZ CUMPLEAÑOS, TÍA TOÑA


Sé que comparto el sentir de toda la familia para, en nombre de todos, desearle un hermoso día y que Dios la siga bendiciendo y dando muchos años más. Les recuerdo que en esta foto (dispuesta por el primo Miguel Rafael en whatsapp), se le nota a tía una mirada angelical. Por lo visto todos los hermanos de mamá vinieron con esa hermosa mirada; o tal vez fue el sentir familiar sembrado por esos inigualables paisajes de La Trampa, donde vieron sus primeros rayos de luz, y donde, de la mano de Papito Rosalino y de Mamita Ramona, nacieron casi todos mis tíos.

A mi memoria viene un momento cuando yo tendría algunos 14 años de edad; fui a la isla de Margarita (allí vivía tía Toña) a pasar unas vacaciones. De repente me enfermé de las amígdalas y la tía tuvo que trasladarme al hospital, allí estuvo como si fuera mi madre, cuidándome, Sí, aunque parezca una anécdota muy sencilla y simple, para mí no lo es, pues, la recuerdo muy bien, entonces, para mí sí fue importante, y mucho (imperecedera).

La tía, la tía Toña: la de los ojazos verdes, la misma que vi un día en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela recibiendo su título de grado (creo que fue en Educación).
La vida, las sutilezas de Dios están llenas de cosas extrañas, les explico: nadie me dijo que entrara al Aula Magna ese día, yo solamente pasaba por ahí pues estaba estudiando Derecho, y algo me llamó al interior del auditorio, me senté, vi a todos los asistentes, no conocía a nadie. Habría allí como 300 graduandos de varias carreras. Me senté en un rinconcito y casi al instante escuché el nombre de Josefa Antonia Rodríguez. 
Al principio no le puse mucha atención pues no pasaba por mi mente tener a alguien conocido allí. Pero cuando la graduando se paró delante del público algo, algo extraño también me hizo poner más atención en aquella dama. De lejos vi sus inconfundibles ojazos verdes, su sonrisa, y vaya, vaya, me pareció muy conocida. Esperé a que regresara a los asientos. Pasó por mi lado, sí, sí, era tía Toña. 

Era tía, la hermana de mamá, la de los ojazos verdes. No recuerdo mucho más de ese día, solamente nuestro saludo y otras cosas del momento entre dos familiares que se encontraron sin darse cuenta, y en un acto de máxima importancia. 
Entonces, por eso y por muchas cosas más (incluyo por ser hermana de mi madre), por supuesto que la recuerdo. Y por supuesto que
 le deseo a la tía Toña el mejor de sus cumpleaños
2 de marzo de 2016 




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